Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2009

Ganar o dejarse ganar

La vida le cayó de golpe sobre la espalda con aquel primer azote del hombre que había ayudado a traerlo al mundo; pero no le guardó rencor. El médico lo miró con orgullo y estuvo feliz de que Dios tuviera a bien que hubiese de todo en esta tierra.
Igual luego se vuelve guapo, se decía por la noche mientras se ponía el pijama para dormir. Aunque sabía que no sería así; tenía mucha experiencia en ese tema. Qué va, quien nace feo, vive feo, pensaba luego el hijo puta. Y encima con ese nombre, pa matar a alguien. Nunca olvidaría el tremendo esfuerzo que tuvo que realizar para no descojonarse de risa cuando al preguntar a la madre por el nombre del niño, ésta le soltó sin siquiera un poquito de miramiento: Kevin Cosner de Jesús. Así, como suena. En su cerebro retumbó un tachaaaaan como cuando alguien logra con éxito un truco sorprendente, seguido de unas incontrolables ganas de salir corriendo para entretener sus músculos de alguna forma. Estaba convencido de haber oído bien.

Un niño que nac…

Huida hacia ningún lugar

Cientos de voces gritan enloquecidas la histeria de una tradición sangrante, sobre las pisadas marcadas y borradas por el paso de los años, en un suelo encharcado de odio y tortura.
Sus ojos miran en todas direcciones con el corazón bombeando a toda velocidad en un último intento por dotar a su cuerpo de la fuerza suficiente para huir.
Su mente procesa imágenes incomprensibles para él.
¿Qué está ocurriendo?

Las terminaciones nerviosas transmiten a su cerebro impulsos de un sufrimiento atroz, mientras los pulmones se quedan pequeños, resollando cada partícula de oxígeno mezclado de polvo. Incapaz de defenderse, incapaz de suplicar, solamente corre sin descanso; avanza a trompicones, cayendo, levantándose y volviendo a resoplar.
Sus bufidos con lamentos ante tal humillación.
No ataca a pesar de que lo están matando lentamente; con saña. Sólo busca una salida que no existe a través de un amplio campo sin horizonte en el que está llamado a morir.

Desde la lejanía el tumulto se mueve al compás de…

ilusiones vestidas de Fe

Me dije que estaría toda la vida esperando tontamente por esa imagen que guardaba de aquello que anhelaba, y aún así esperé.

-Nos hacemos viejos, compañero. Te das cuenta y no haces nada.

La imagen distorsionada de mi ego me devolvía a una realidad que no quería creer frente al espejo, cada mañana, cada medio día y cada noche, antes de ir a dormir para tratar de soñar lo que el mundo real me negaba.

-Dejas pasar la vida sin agarrarla, abrazado a ese sueño inexistente.

La voz se hacía más nítida conforme mi vista se nublaba y mi piel se erosionaba. Esa melodía matutina me recordaba sin descanso cuán testaruda puede ser una esperanza vana.

-Ni siquiera es realidad, macho. Te aferras a un puñado de autoengaño y no quieres soltarlo ni con unos labios acariciando tu cuello.

Yo no contestaba porque sabía que con cada palabra me escupía una jodida verdad, y cerraba los ojos para no ver los rasgos entristecidos del tiempo reflejados en los surcos de mi rostro.

Con cada nuevo amor de un rato, una des…