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Mostrando entradas de marzo, 2010

Sobre miedos y destinos

Los disparos no les mataban; eran balas de desidia, rencor y vasos colmados, lanzados a propósito con desatino, para advertirse mutuamente de que la supremacía moral tenía un precio muy alto, tanto que ninguno estaba dispuesto a cederla costase lo que costase.
Pero les dejaban huellas, marcadas a fuego con la pólvora de sus miedos; por cada odio escupido, una capa más de indiferencia y vuelta a empezar, como si nada. Un paso más hacia el interior del túnel por no mirar atrás y fijarse en que la entrada estaba cada vez más lejos; por no darse cuenta de que tampoco había salida.

Los besos enmascaraban un amor que se extinguía, y lo alargaban con la artificialidad de un dia a dia acomodado en la rutina.

Es amargo pensar que algo se acaba; duele como una punzada al rojo cada vez que el pensamiento de una realidad irrefrenable se hace presente, y nuestro instinto es apartarlo; esconderlo tras otra capa más de indiferencia, con la vana esperanza de un futuro mejor; un túnel con salida.

Las lágr…

Esclava de un susurro

Sus palabras fluían entre la carnosidad de sus labios, humedecidos por otro trago de ron con hielo. El timbre de su voz me transmitía la sensualidad de cada imagen formada en mi mente, entre copas y confidencias.
La historia me hacía temblar conforme avanzaba, y comencé a mirarla de una forma distinta…

Me contó que se encontraba en una discoteca rodeada de amigos, bailando y bebiendo. De repente empezó a notar el ambiente demasiado cargado, sintió que sus pulmones necesitaban aire y sus oídos un poco de tranquilidad, por lo que se dirigió al aseo… pero a mitad de camino sus pasos la desviaron hacia la calle.

Apoyada en un coche, agachó la cabeza con los ojos cerrados para aliviar el leve escozor provocado por el humo. De repente escuchó una voz a su lado, una voz masculina, familiar, que le infundía tranquilidad y confianza. No supo cómo, pero logró convencerle para que no abriese los ojos. Un halo de misterio le atraía profundamente y su intuición le decía que se trataba de un juego.
Son…