La vida se le escapaba entre imágenes traslúcidas cada vez que dirigía una mirada humedecida a través de la ventana. Oteando la tierra que siempre fue suya mientras se daba cuenta de que en realidad nunca le había pertenecido.

El caserón envejecido daba cuenta a su vez de los años pasados, cuarteadas las paredes como su piel, la de un viejo decrépito, ponzoñoso, y ahora tardíamente entristecido por el testamento que le dictaba su raída conciencia: Morirás igual que viviste; sólo y lleno de odio. Odio arraigado en prejuicios y costumbres nocivas; sembrado y regado día tras día, haciéndolo crecer y echar raíces demasiado profundas.

Una vez acabado con todo, sólo le quedaba esa ventana y un atisbo de arrepentimiento.

Las iras de la intolerancia marcaron sus pasos en el día a día de una existencia que él mismo hacía insoportable para cuanto le rodeaba. El dinero y la codicia son los peores enemigos de la felicidad; y quedó patente por cada puñalada que le propinó en pos de defender lo que su avaricia estimaba como más importante; antes incluso que el cariño por unos hijos que tuvieron que huír, una esposa que murió por desidia y en soledad, y unos criados leales, pero que escupían cada centímetro que él pisaba.

Nada de eso parecía importar mientras le quedase vida para poder mirar con altivez su imperio, forjado con la sangre de su estirpe.

La vida cobra pasaje a todo el mundo; y ahí estaba él, calculando cuánto le había costado el suyo mientras lloraba frente a la ventana, con el ligero temblor de la soledad, y la muerte tras de sí, mirando por encima de su hombro.
-¿Listo?

-No me queda nada en que agarrarme a este mundo. Y me doy cuenta tarde.

-Tranquilo viejo, no eres el primero, ni serás el último.

-¿Por qué somos tan cobardes de no mostrar nuestras debilidades? Creí que siempre tendría tiempo para decirles que les quería.

-El tiempo es una ramera que te deja tirado sin avisar. Algunos errores se pagan, y otros se lloran. ¿Listo?

-Listo.


18 ciudadanos:

Primer!

Al menos, aunque tarde, se dio cuenta, que ya es más de lo que hacen muchos...

Besos!

Pienso que siempre hay un hueco para el arrepentimiento y aunque pareciera tarde, lo hizo...
Que triste muerte, que triste fundamentar tu vida en valores tan necios como el odio y reproches que luego pasan factura y al final de los días encontrarte solo!!

ESpero que las palabras de la muerte las volvamos falsas afirmaciones y comencemos a no dejar de decir lo que sentimos a todo el que nos rodea, quizás mañana sea demasiado tarde...

Un besote enorme cielo, espero que estés bien y pasando un feliz veranito!!cuidate muuuuchoooooo

"Algunos errores se pagan, y otros se lloran."
Qué verdad tan grande y dura. Me ha gustado mucho tu texto.
Un beso.

Gran verdad... pensar que siempre estaremos a tiempo, y ver que se te van las palabras sin llegar jamás a pronunciarlas ni a ser oídas.

Gran relato, Oscar!

Saludos!!

Ciudad Colmena. Me recuerda a la abeja Maya.

Por acá visita mi blog si un dia estás aburrido. No sé si te defraude o te aburre mas pero quizá quizá ¡quizá alguien me lea ciudadano!

Saludos

Ciudadana Angel

Algunos errores se solucionan, joe no me dejes así!

Yo los he cometido y estoy en proceso de arreglarlo ;)

Besicos

La codicia y la avaricia
emponzoña los corazones.
La pena es que se dan cuenta
dmasiado tarde, cuando ya
todo está envenenado.
Ojalá que el pasado no
haga llorar a las
gentes el futuro.

Biquiños

Me ha gustado mucho tu relato, es mas me vi a mi misma reflejada. Hija de un padre despreocuado totalmente, al que Dios ya se llevo. Pero al contrario de tu relato, el no murio solo, por que yo, mi hermana y mi madre estuvimos alli a su lado hasta el ultimo momento. Si se arrepintio de las cosas que hizo, nunca lo sabremos, por que cuando volvimos a verlo, ya no nos conocia y no podia hablar. Solo que nosotras lo supimos perdonar y me siento orgullosa de mi misma por ello. Saludos.

Uno siempre se debería enfrentar a la muerte como enfrentó la vida. El arrepentimiento siempre llega.
Buen texto.
Un beso, Óscar.

Algunos errores se pagan, otros se lloran y otros se subsanan, por fortuna.

Me gustó mucho tu texto, aunque sea...ácido.
Un besote, morenazo.

Oscar, me ha gustado mucho, escribes muy bien. Seguire visitandote, quiero leer mas cosas que ya tienes escritas y las que vendran.
Un saludo!

como me impresiono , con demasiado tiempo y no poder entender muchas cosas y cuando le quedan minutos lo sabe , se da cuenta del sentido superficial que tuvo su vida , me engancho la lectura buenisima Oscar ,saludos despe.

Que dura esta entrada, Oscar!
Pero cada una de sus letras lleva impresa una verdad casi empírica.
Siempre estimamos que el tiempo va a ser suficiente... Y que tristes nos sentimos cuando nos damos cuenta de que no nos hemos despedido como deberíamos de quien tanto hemos amado!
Un beso enorme!

Genial el texto, como siempre.

Escribe un microrrelato y hazle promoción en tu blog para conseguir votos.
Consigue que sea la historia más ruinosa y..., ¡te vas de crucero por Grecia!
No dudes en subir tu texto a esta web, ¡y mucha suerte!

Siempre hay tiempo para resolver las cosas y ponerlas en orden, el problema está cuando no nos damos cuenta cuál es el momento y lo dejamos pasar. Me gustó mucho tu relato, un besote


extrañaba tus historias

Hola, soy Gara, como bien dije, sabia q un día regresaría y de nuevo me encuentro entre vosotros, vengo a invitarte a q inicies conmigo esta nueva travesía, por el Jardín.

Besos.

HEY OS, K PADRE TE KEDO EL NUEVO DISEÑO DE LA PAGINA, FELICIDADES! ME ENCANTO...

SALUDITOS!

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